Nombramiento de Pedro Zaldívar como coronel de Caballería a título póstumo

En el Archivo General Militar de Segovia se custodia un documento (sección 1ª, legajo 757) según el cual el rey Fernando VII nombró en 1825 coronel de Caballería al ubriqueño Pedro Zaldívar Rubiales, que había sido guerrillero en laGuerra de la Independencia y después comandante de una partida realista durante el trienio liberal, muriendo en un encuentro con el ejército el 4 de diciembre de 1822. El documento lo ha encontrado y nos lo ha hecho llegar Manuel Zaldívar Romero. En él se lee esto:

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Don Fernando Séptimo por la Gracia de Dios, Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Albarbes, de Algecira, de Gibraltar, de las Islas de Canaria, de las Indias Orientales y Occidentales, Istas y Tierra-firme del mar Océano: Archiduque de Austria; Duque de Borgoña, de Brabante y de Milán; Conde de Abspurg, Flandes, Tirol y Barcelona; Señor de Vizcaya y de Molina, etc.

Por cuanto teniendo en consideración los más distinguidos y notorios servicios del Teniente-Coronel vivo y efectivo de Caballería Don Pedro Zaldívar, ya difunto, Comandante que fue de las partidas Realistas de Andalucía, y a consecuencia de instancia de su viuda, Doña Ana María Rodríguez, he venido en declararle el grado de Coronel de Caballería al tiempo de su muerte, que por defender los derechos de mi Real Soberanía sufrió tan heroicamente el día cuatro de Diciembre de mil ochocientos veinte y dos.

Por tanto mando a los Capitanes Generales, Comandantes Generales, Gobernadores de las armas, y demás Cabos mayores y menores, Oficiales y Soldados de mis Ejércitos, que le consideren por tal Coronel graduado de Caballería, y guarden y hagan guardar las honras, gracias, preeminencias y exenciones que por razón de este grado tocan y deben ser guardadas a la expresada Doña Ana María Rodríguez, bien y cumplidamente que así es mi voluntad, y que el Intendente de la provincia o Ejército a quien corresponda dé la orden conveniente para que se tome razón y forme asiento de este grado en la Contaduría principal.

Dado en Aranjuez a veinte y dos de Abril de mil ochocientos veinte y cinco.

El documento no está firmado por el Rey, aunque no sé si era costumbre que lo hiciera o no para que efectivamente tuviera validez. No obstante, se deduce que sí la tuvo porque en el mismo papel se lee este añadido:

La resolución recayó en el expediente de pensión de su viuda

En la parte inferior escribieron una frase que resume la declaración real::pedro-zaldivar-mediodia.org-1-300x58

Publicado en Historias del Mediodía

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