Malteses en Ubrique: los Carabot, los Misut y los Vecina

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En el último tercio del siglo XVIII se produjo una importante emigración de malteses a España por diversas causas, entre otras la superpoblación de la isla. Muchos recalaron en el Levante. Algunos llegaron más lejos, hasta Ubrique.

Los Carabot

El primer ciudadano maltés que recaló en Ubrique fue Miguel Carabot, en 1794. En el censo de 1823 que se conserva en el Archivo Histórico Municipal de Ubrique consta que vivía en la calle Real, tenía 47 años, desempeñaba el oficio de tejedor y estaba casado con María Román, natural de Villaluenga, de 37 años, y que tenían 5 hijos, todos ellos solteros y nacidos en Ubrique: Catalina, de 18 años; José, de 10, Vicenta, de 7, Josefa, de 5; y Miguel, de 2 años.

En el censo de 1824 figura que siguen viviendo en la misma calle, aunque ahora se lee que su profesión es escribiente. Su primogénita, Catalina, se ha casado y el matrimonio tiene una hija mas, Teresa, de 7 meses. El censo de 1831 dice que profesión era procurador. Estos cambios de oficio denotan que Miguel Carabot era un hombre que no dejó de aspirar a mejorar profesionalmente.

Dos años más tarde seguía siendo “procurador del Juzgado” y ya tenía otro hijo: Juan, de 6 años. El patriarca llevaba por entonces 39 años residiendo en Ubrique. Falleció en la localidad el 8 de mayo 1847 a los 75 años, Esto significa que nació en torno a 1772 y que llegó a Ubrique con 22 años. Al fallecer consta que era comerciante.

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Los Misut-Vecina

Los dos siguientes malteses instalados en Ubrique, en 1801 y también en la calle Real, fueron el matrimonio formado por Andrés Misut, de 50 años, tendero, y María Vecina, de 58 años, que aparecen en el censo de 1823 con tres hijos solteros nacidos en Ubrique: Ángel, de 19 años, tejedor; Cristóbal, de 16; y María de 15 años.

Sus apellidos sin duda estaban castellanizados, ya que en la actualidad existen en Malta los apellidos Bezzina yMifsut.

En el censo de 1831 el maltés Andrés Misut aparece como residente en la calle Toledo y de profesión jornalero. En el de 1850 viven en la Plaza y el hijo Ángel es el conductor del correo. Se casó con Josefa Rojas García y tuvieron al menos cinco hijos: Andrés, Melchor, Cristóbal, María y Beatriz.

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Los Vecina-Poley

En el censo de 1832  encontramos al cuarto maltés empadronado en Ubrique. Es Ángel Vecina, cuñado de Andrés Misut. Vive en la calle Real, tiene 62 años y es botinero. Está casado con Ana Poley Ortiz, de 49 años, natural deRonda, y tienen cinco hijos, dos de ellos casados, todos ellos naturales de Ronda.

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Una de las hijas es Rosa, de 30 años, casada con el viudo José Oliva Zaldívar, quien aporta al matrimonio una hija,María, de 7 años. Rosa y José tienen en este censo dos hijos de ambos: Francisco, de 3 años, y Ángel, de 1.

Los otros hijos de Ángel Vecina y Ana Poley son Ana, casada, de 28 años; Serafín, de 23 años; José, de 20; yMaría, de 17.

En el censo de 1833 parece leerse que su profesión era arriero. Se dice que llevaba cuatro años en Ubrique. Comoen el censo de 1831 aparecen sus hijo Serafín y María y se dice de ellos que llevaban un año en Ubrique, la familia llegaría sobre 1829-30.

La madre, Ana Poley Ortiz, falleció en Ubrique el 8 de diciembre de 1847

Serafín Vecina Poley se casó en 1833 con Beatriz Rodríguez Barea, hija de Buenaventura Rodríguez, quien regentaba una tienda en la Plaza. Este fue cabeza de lista para las elecciones municipales de 1844 y tuvo siete hijos:Ana, Buenaventura, Emilia, Ricardo, Cecilia, María de los Ángeles y Elisa.

La saga de Vecina Rodríguez

Serafín Vecina Poley y Beatriz Rodríguez crearon en Ubrique una saga que emparentó con personajes muy importantes de la historia de la localidad.

Primero continuó la tradición de botinero de su padre (su hermano José fue trabajador del campo). No obstante, no siempre tuvo este oficio, pues cuando contaba con 56 años consta como fabricante de sombreros junto a su sobrino rondeño Francisco Vecina Burgos, de 19 años. (Este sobrino se casó  con Adela Paradas del Castillo,

Fueron hijos de Serafín Vecina Poley y Beatriz Rodríguez Barea:

  • Buenaventura Vecina Rodríguez, sombrerero residente en la calle San Pedro, casado con Ana Jesús Rodríguez Chacón, con dos hijos: Eduardo y Emilio.
  • Cecilia, que vivía en la misma calle, casada con Miguel Bohórquez Clavijo, abogado y ganadero.
  • Ricardo, que murió soltero en 1886. Según Robustiano del Canto fue el que diseño la torre del San Antoniosin poder ver culminada su obra.
  • Emilia, residente en la calle San Pedro, casada con Juan Coveñas Orellana, maestro de instrucción pública.
  • Elisa, también domiciliada en San Pedro, casada con Francisco  Bohórquez Clavijo, médico, con cinco hijos:Beatriz, Serafín (que fue médico), Pedro, Miguel y Francisco, auditor de guerra durante la Guerra Civil y la posguerra.
  • Ángeles, casada  con José Janeiro Córdoba, de profesión taponero;  vivían en la calle Prim.
  • Y el benjamín, llamado igual que el padre, de profesión confitero, residente en la calle del Perdón, casado conMaría de la Paz Pérez Mancilla.

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Un napolitano

Aparte de los malteses, en Ubrique vivía al menos un napolitano: Blas Martín, residente en la calle Real en 1833, momento en que llevaba 13 años en el pueblo. Era calderero.

Publicado en Historias del Mediodía

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